EFE 09/07/04

13:25

Repsol YPF acompañará a Petrobras y a Bolivia en nuevo proyecto

Río de Janeiro, 9 jul (EFE).- Las petroleras brasileñas Petrobras y Brasken, la española Repsol YPF y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos negocian la composición accionarial de un nuevo consorcio que construirá y operará un complejo petroquímico en la frontera entre Brasil y Bolivia, se informó hoy.

Las licencias ambientales para el proyecto ya fueron solicitadas, incluso antes de definirse la participación de cada empresa en el consorcio, explicó el director del área internacional de Petrobras, Néstor Cerveró, según la agencia de noticias del gobierno de Mato Grosso do Sul, estado brasileño en la frontera con Bolivia.

En ese estado del suroeste de Brasil será erigido el nuevo polo petroquímico industrial que aprovechará los enormes depósitos de gas natural con que cuenta el país andino.

El proyecto de creación de este complejo fue ratificado el jueves en un encuentro oficial entre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el de Bolivia, Carlos Mesa, en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.

El martes, en Brasilia, representantes de ambos gobiernos ya habían creado una comisión bilateral para impulsar el desarrollo de este proyecto.

El objetivo es que las plantas entren en operación antes del 2010 entre las localidades de Corumbá (Mato Groso do Sul) y Puerto Suárez (Bolivia).

Según Cerveró, el acuerdo para crear el polo trasciende la importancia económica y dará una nueva configuración al desarrollo de Bolivia.

El ejecutivo estimó que "en el mediano plazo", entre 2008 y 2010, la obra entre en plena actividad.

Esta obra "salió del plano de las intenciones y los próximos años estarán marcados por un gran movimiento en torno a la construcción", comentó.

Se prevé una inversión de 1.350 millones de dólares para producir plásticos y fertilizantes para el mercado brasileño e internacional, además de gas de cocina para las zonas aledañas.

"El proyecto entusiasma por su dimensión económica y también tranquiliza a Bolivia en el aspecto social", dijo Cerveró al indicar que esta iniciativa fortalece la política interna de ese país frente a la expectativa de la población en relación a la industrialización de su principal riqueza.

Los bolivianos acudirán a las urnas el domingo 18 de julio para decidir si están de acuerdo con que el hidrocarburo sea exportado en el marco de una política que cobrará más impuestos a las empresas petroleras y destinará esos recursos a proyectos de desarrollo.

Según el gobierno de Mato Grosso do Sul, el gas boliviano también será usado para alimentar dos plantas de generación de electricidad que, a su vez, harán viable la construcción de otro polo industrial "minero siderúrgico" para procesar mineral de hierro de yacimientos brasileños.

Según el proyecto anunciado en Brasilia, el nuevo complejo consumirá unos tres millones de metros cúbicos diarios de gas natural.

Un 75 por ciento del polietileno producido será consumido por el mercado de Sao Paulo, el principal polo económico de Brasil, un 15 por ciento exportado y un 10 por ciento destinado a Mato Grosso do Sul.